Gran frase aplicable a ambos sexos. Aquí solo hablo de capullos, porque como hable de capullas no terminaría jamás, y por supuesto, de mi experiencia personal.
Si remonto la vista a hace 11 años, cuando besé por primera vez a un chico, la lista sería interminable, por lo tanto, mencionaré a los más significativos.
Hay capullos de todas las clases y en todas las circunstancias posibles... Como por ejemplo ese capullo que me volvía loca con sus ojos cristalinos. Ese que llegó, se fue, volvió y, como no quise tener relaciones sexuales con el, se buscó a otra. Esa otra que cuando me vio, se comió a besos a ese capullo (literalmente). Un capullo con cómplice, pero... ¿Qué coño le había hecho yo a la tía esa para que me restregara a ese tío por la cara?... ¿Envidia?, no sé...
El capullo que pone los cuernos yo lo llamaría... HIJO DE LA GRAN PÉ. Se lía con la novia de su mejor amigo (otro con cómplice), lo sabe todo el santo mundo, y encima, tienen el valor de mentirme, y de reírse de mí. Todo sale a la luz de nuevo y como imbécil, perdono (pero no olvido). Y más tarde, se lía con otra de la que ya sospechaba (cosa que supe tiempo después). Y claro, obviamente, me deja por sms. Todo muy "OK".
El capullo mentiroso que según él no miente tiene mucho delito. Se va de viaje, queda con una tía, ¿¡y pretende que mi mente pensante no se de cuenta!? ("Piensa mal y acertarás"). Después de que pasara de mí como de la mierda, va y me deja por MSN... ¡QUÉ ORIGINAL!. En fin... El karma lo puso en su sitio.
Están los típicos que se acaban de dejar con sus novias y están dolidísimos porque les han puteado o porque les han dejado por cualquier razón (porque son unos capullos, por ejemplo). Para ellos soy el prototipo de "chica puente", un mero pasatiempo hasta que encuentran a otra o, en su defecto, vuelven con sus respectivas ex novias. De estos me he encontrado a unos cuantos, cada uno con su movida particular.
Y bueno... Luego está "el capullísimo"... La persona a la que más he amado, y a la vez, a la que más odio y rencor le guardo. Ese capullo por el que di todo y más, y que de manera "explicable", ese todo se fue a la eme... Creí ver la perfección en él, estaba hecho para mí, pero la relación era insostenible. Y tras aguantar numerosos desplantes y movidas varias, va y me deja por Whatsapp (otro con estilo).
No me caracterizo por ser mala persona, por eso no encuentro explicación lógica a todo esto. Siempre doy todo lo que puedo, lucho y me entrego, pero por esa razón tienen de sobra y no recibo lo que realmente merezco. Por eso aprendí a no esperar de los demás lo que yo doy, porque si lo espero me llevo numerosas decepciones (aplicable con cualquier persona). Tampoco voy a ser una capulla porque nadie se lo merece (o sí, según se mire). Hay mucho que contar sobre esto y muchas más historias además de este resumen.
Así que, ¿cómo quieres que confíe en alguien que puede llegar a ser un capullo por el simple hecho de ser un tío y andar conmigo?. Como ves, ya me he quedado sin vajilla... Vamos, que si Amy Winehouse, Adele y yo hubiéramos podido coincidir, escribiríamos las canciones más tristes de la historia.
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